Pensar distinto, actuar diferente

Emociones

Mejor es dominarse a sí mismo que mandar un ejército.

Nadie duda que el comportamiento se ve afectado directamente por las emociones.

Ahondando en esta realidad, hay que entender que el gobierno de las emociones es el gobierno de lo que somos. La realidad la percibimos a través de los sentidos y le damos una explicación desde nuestra mente. En este lapso se generan las emociones y respondemos mediados por ellas. Todo lo que pasa por nuestros sentidos y entra en nuestra mente, despierta emociones.

Las emociones son como la gasolina, pueden ser peligrosas y destructivas cuando está fuera de control, pero muy valiosas cuando las controlamos y canalizamos de manera apropiada. La emoción es energía dentro de nosotros. Necesitamos aprovechar la energía que ofrecen las emociones y que tenemos a nuestra disposición para hacer el bien y ser personas en la práctica.

Las energías de más alto poder son las más peligrosas; pero bajo control son las más valiosas. Por ejemplo, la energía nuclear es sumamente valiosa por su poder, pero fuera de control es una amenaza gigantesca. En el control reside la diferencia.

Lo anterior también es cierto en las relaciones con los demás. A veces, cuando no podemos controlar y manejar nuestras emociones desperdiciamos oportunidades, echamos a perder negocios, malogramos vínculos con los demás.

La tendencia a actuar de primera mano, por impulsos puros, es una pérdida de control. De allí que, cuando logramos sofocar esta primera reacción, estamos controlando no sólo nuestras emociones sino también la situación.

Las personas de carácter acuden a los principios de acuerdo con éstos deciden su respuesta. Al tener este compás de espera entre lo que entra en nuestra mente y la primera reacción, la ganancia es el gobierno de las emociones.

Beneficios

Las personas que controlan sus emociones y que logran manejar esta energía son capaces de:

1.- Son dueños de sí mismos, es decir, manifiestan un alto auto-dominio.

2.- Son reflexivos y tienden a manejar todo tipo de situaciones.

3.- Son espontáneos y evitan la manipulación, porque se conocen a sí mismos e identifican las emociones para poderlas manejar.

Las emociones incontroladas pueden arruinar nuestra reputación. Las acciones que acompañan a nuestras palabras son mucho más determinantes que las mismas palabras.

Ingredientes:

El lenguaje no verbal que utilizamos dice tanto acerca de nuestro carácter como las palabras mismas. Nuestro vestido, nuestro caminar, la sonrisa, en fin, todo posee un mensaje y comunica más que las palabras. Manejar las emociones implica:

1.- Se esfuerzan por ser coherentes. En ocasiones, lo que expresamos corporalmente habla tanto que impide que los otros entiendan lo que estamos diciendo con palabras. Un gran consejo es dejar que todos sepan lo que usted cree y, si es necesario utilice las palabras.

2.- Saben que los seres humanos “leemos” a los otros y lo manejan. La gente hace su propia lectura de nosotros según controlemos o no nuestras emociones y toman decisiones basados en esas lecturas.

Pasos a seguir

Para llegar  a controlar sus emociones hay que seguir unas pautas:

1.- Controle su mente y sus emociones. Si cede ante el primer impulso pierde el auto-dominio y queda a merced de sus emociones y de los demás.

2.- Garantice su salud emocional y física. El uso adecuado o no de las emociones tiene una enorme repercusión en la salud.

3.- Aprenda a identificar sus emociones y canalice la energía. Trate de precisar que desencadena estados emocionales exaltados en usted y aprenda a manejarlos. Piense antes de reaccionar si esa ira vale la pena o si esa insignificancia merece ese despliegue de mal humor.

4.- Erradique bajones en su estado de ánimo. Aprenda a ser un poco más tolerante y a evitar juzgar a otros. No le pida a la vida y a las personas perfección, pues no existe en este mundo. Los estados de ánimo cambiante son más peligrosos para usted mismo que para los demás. Lo deterioran internamente, lo lastiman y lo matan.

La aplicación honesta de los principios, los convierte en hábitos; a su vez, los hábitos correctos le añaden valor al carácter; todo lo que eleva el sentido moral tiende a ser protegido, preservado y empleado para bien.

Reflexione y responda:

¿Ahora cual es su concepto sobre las emociones?

¿Qué valor les da?

Generalmente ¿Generalmente comunica usted lo que siente?

Auto-evaluación

Vuelva a leer el principio. ¿Qué tan bien aplica usted este principio en su vida?

Evalúese de 1 a 10

¿Por qué se dio ésta calificación?

¿Qué beneficios obtendría al subir su calificación?

¿Qué acción especifica puede poner en práctica para probar los beneficios de este principio?

Pensamiento para reflexionar

Las emociones son la sal de la vida….también pueden ser la hiel.