TRABAJO DURO:

Trabaja con empeño y serás dirigente, sé perezoso y nunca triunfarás.

Para mantener nuestros logros y ver los resultados tenemos que acabar lo iniciado. Siempre hay que estar resueltos a concluir, a terminar lo empezado. La mente de quienes trabajan duro se concentra en que las cosas se hagan y en lograr cantidad y calidad en su ejecución.

Beneficios:

Cuando terminamos con calidad todo lo que iniciamos, en especical las tareas, podemos obtener tres beneficios:

1.- Seguridad: Significa que mediante el trabajo duro hemos ganado el derecho a nuestra posición en la vida. Podemos disfrutar de nuestra influencia y podemos relacionarnos con personas esforzadas.

2.- Riqueza: Porque podemos continuar aumentando nuestro valor como personas y nuestros ingresos.

3.- Felicidad: Ya que experimentamos plena realización personal.

Ingredientes:

Para llegar a ser personas de esfuerzo hay que desarrollar las condiciones del trabajo duro:

1.- Sea diligente: Aproveche las oportunidades que se le presenten para hacer las cosas y láncese a conquistar un buen resultado. Evite posponer las labores o trabajar por oleadas de entusiasmo; concéntrese en hacer lo que debe hacer siempre.

2.- Haga lo mejor que pueda: No se conforme con el primer resultado, aún si es de calidad. Vaya más allá. Sea exigente consigo mismo. Aplique todas sus fuerzas. “Al que es flojo en el día de trabajo, su fuerza le será reducidad” (Proverbios)

3.- Haga lo mejor que sabe: Su conciencia conoce qué tan bien sabe hacer determinada tarea. Como la conciencia es el mejor sello de la calidad del que proponemos, déjese guiar por ella y revise continuamente la labor hasta obtener de su conciencia un claro “Bien hecho”.

4.- Sea justo en su labor: Al hacer las cosas para los demás. hágalas como si fueran para usted. no sólo trabaja esforzadamente, sino que es generoso porque obsequia su propia calidad humana.

5.- Sea generoso: Siempre haga más de lo que se le pide; vaya más allá de lo que dice la descripción del cargo. Recuerde que la generosidad se mide por lo que hacemos adicional más allá de la obligación. Si no hacemos nada adicional, no somos generosos. De hecho, hacer sólo lo que nos corresponde es mezquindad.

6.- Sea creativo: Pregúntese siempre cómo hacer las cosas mejor, más rápido y de manera más inteligente. Cuando nos lanzamos a hacer más cosas, nos vemos forzados a ser creativos.

7.- Forme su caracter en el trabajo: Aproveche para desarrollar un sentido integral del trabajo humano. El trabajo nos permite abastecer a nuestras familias, generar ideas, servir a otros, ser fructíferos, alcanzar mejores posiciones, aprender…. en fín, el trabajo es una gran escuela de vida. Hay que aprender de una buena vez que el trabajo no es sólo rutina y salario.

PASOS A SEGUIR:

Las personas que se esfuerzan ven en su trabajo una oportunidad para aprender más, ser más rápidos, más hábiles, encontrar formas nuevas para hacer las cosas. No trabajan sólo por que les pagan. La cantidad y calidad de su trabajo no depende de la abundancia del pago.

Ellos saben que el que trabaja según le pagan, no merece ni lo que pagan, ni nunca considerará suficiente su paga.

Hay dos actitudes que son enemigas del trabajo duro y que deemos evitar:

1.- La pereza: Tiene la misma naturaleza del sabotaje y la destrucción, Trae consigo el hambre y la miseria. La pereza como forma de encarar el trabajo duro, termina por cerrar las puertas.

2.- El deseo de enriquecerse rápido: Este deseo, que se puede convertir en obsesión, nos puede llevar actividades equívocas, entre otras, a los juegos de azar, el agiotismo, la especulación, las trampas, el engaño, a recibir soborno, a involucrarnos en delitos como el narcotráfico. Siempre hay que cuidar de dónde se obtiene el dinero. un proverbio afirma que “El dinero mal habido trae dolor a toda la familia”.

Hay una ley en la vida, también aplicable a la gnete: “Todo aquello que no sirve, o es arreglado, o es desechado”.  Si no queremos trabajar, o no damos la talla, se nos descarta. Si una persona no es valiosa, no será solicitada, porque las relaciones personales laborales se basan en el valor. “Si la sal pierde su sabor, ha perdido su valor”. Cuando hacemos lo que otros no harán, agregamos valor a nuestro carácter por trabajar de manera correcta y sermos, entre otras, aceptados, amados, apreciados, protegidos, preservados y usados.

El trabajo duro es una gran cualidad personal. A través suyo la prosperidad es un inmenso continuo que va desde la persona hasta las comunidades y las naciones. En nuestros días, el trabajo duro está relacionado con la eficiencia, la calidad y la inteligencia en las labores.

La aplicación honesta de los principios, los convierte en hábitos; a su vez, los hábitos corrector le añaden valor al carácter; todo lo que eleva el sentido moral tiende a ser protegido, preservado y empleado para bien.

¿Cuáles son tus valores y principios? Espero tus comentarios…